jueves, 11 de octubre de 2012

¿Y qué puede cambiar?

¿Qué puede cambiar en mi vida si continúo siendo el mismo? Si sigo cometiendo los mismos errores, si sigo corriendo con los mismos defectos. Es difícil aprender y es difícil amar. No hago ninguna de las dos cosas muy bien y tampoco logro hacerlas mejor. Estoy estancado. Como un bote en una playa en marea baja. Como el agua en una represa. Solo con altura pero no con movimiento.
No puede cambiar nada. De pronto dejé de hacer actividades. Dejé de escribir. De leer. De jugar. Dejé cualquier pasatiempo alterno y todo sigue igual. Todo se destruye. Se cae. Se va. No tengo fuerza para sostenerlo. ¿O es voluntad lo que me hace falta?¿Es entrega aquello que necesita esta maldita desordenada vida?
Poca voluntad, nada de entrega. Una desastrosa combinación, perfecta para el fracaso. ¿Y qué si soy un fracasado? Sigo y no veo forma de que cambie esa imagen. Un hecho fantástico seguido de varias caídas, varios golpes contra la tierra sucia en la que camino. Todo lo que hago con las manos, lo acabo con la omisión. La negligencia de mi ser. La inconstancia. La esencia incompleta de un yo.
¿Y qué si no fui hecho para cambiar? Ya no entiendo ni lo que escribo. Ya no escribo lo que entiendo. Estoy atascado en un prototipo de superficialidad y falsa inteligencia, falsa intelectualidad, falsa bondad y falsa dedicación. Estoy elaborado de barro seco, poco maleable, voluble y confiable para crear algo rígido y realmente fuerte. Uno que me hace falta y que no debería volver. No puedo pretender convertirme en alguien mejor si esto es todo. Todo lo que logro. Todo lo que soy. Yo no paso por la vida. Ella pasa por mí. Transcurre corriendo y me deja atrás, esperando a que yo la alcance. Nunca lo hago. Camino porque sé que aunque corra no la alcanzaré. ¿No quieres correr a mi paso, vida enajenada?
Un cielo y yo soy el infierno. No progreso. No éxito. No sé si es peor un falso éxito o la ausencia de cualquier éxito. Un lindo fracaso. "No sabes lo que quieres ni a donde vas" Camino errado, camino correcto. Vía de escape. Una danza de demonios y ánimas en pena.
Lento pero no seguro. La confianza que me tengo es nula. Y la esperanza es aquello que a duras penas conozco. Una distracción hermosa pero difícil de satisfacer. Muéstrame el camino de nuevo. No creo que nadie más pueda hacerlo. Nada puede cambiar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario