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viernes, 22 de febrero de 2013

El Fénix Negro

Reinventarse, renacer, resucitar, revivir. Acciones típicamente asociadas con aquel ser mitológico al que me ufané imitar. Nunca debí haber traído ese tema a este tablero de trazos ininteligibles. Este, como muchos otros de mis supuestos y analogías lógicas, se pervirtió al punto de traicionar a su creador. "Quémate cuando te sientas viejo y renace de tus amargas y grisáceas cenizas, hijo de la Luna". Es eso lo que le dijo aquel falso escritor que llevo adentro al inepto personaje que represento. Ya no reconozco cuál de aquellos dos individuos es más ridículo en su razonamiento. 
Por un lado, uno llegó a la conclusión que se debía morir para vivir, que se debía quemarse como un trozo de madera en una fogata, sintiendo las llamas lamer con odio su superficie. El fuego, símbolo de la destrucción y condena eterna, podría liberar de las cadenas y permitir una nueva vida. Eso fue lo que aquel "literato" vaticinó. Demostrando ser un fraude, este escritor principiante y poco prometedor no recordó la advertencia inherente en el texto de Borges, "Las ruinas circulares" (parafraseando como todo lector sin memoria): El fuego reconoce a sus hijos soñados y sus llamas los acarician sin hacerles daño alguno. Consecuentemente, un hijo del fuego, como el fénix humano que se permitió ser, no podría ser destruido por completo por su padre elemental. Este punto, ignorado por aquél "señor" de letras, debatiría su conclusión mitológica sobre sí mismo.
Por otro lado, el protagonista de esta historia, aquel que no me enorgullezco siempre de ser, pensando en el dolor causado por su visión fatalista y poco práctica de la vida, decidió aguantar todos los dolores imaginarios, todas las heridas auto infligidas y entregarse poco a poco a sus emociones hipocondríacas. En medio de ese éxtasis agridulce de dolor, fue abordado por el literato y su estúpida idea sobre el renacer de las cenizas. El individuo, asombrado como un ciego ante la recuperación de su vista, hizo suya la pretensión de morir entre llamas para recomponerse de sus cenizas. El objetivo era aguantar el suficiente fuego destructivo en su alma para lograr ser apto para el fuego divino, aquel que reconstruía metales, salvaba familias del invierno y suturaba las heridas abiertas con su calor paternal. No había nada más que perder salvo su poco valiosa vida, ¿existían razones para no arriesgarse?
Fue así como los dos absurdos que en algunos momentos me conforman se dispusieron a seguir la rutina del fénix, una criatura elegante, inigualable y con un poder con el que un ser humano jamás debería atreverse a soñar.
Qué hilo conductor tan seductor y escalonado para explicar y racionalizar la existencia de este fénix humano crearon en conjunto aquellos aspirantes a alquimistas de la vida el 18 de septiembre en aquél fatídico año en que conocieron al "amor", 2010.
Sin importar qué tan bien hubiesen redactado aquel texto, estaban errados. No obstante, aquel fallo no regalaría al mundo sus frutos podridos hasta dos años y menos de cinco meses después. He aquí las consecuencias de sus burdos rituales mitológicos.
¿A quién se le ocurriría destruirse con el fuego que no le hiere, obligarse a morir y renacer de cenizas contaminadas?
Cada vez que el individuo fénix se quemaba, perdía pureza y reunía el odio que su padre el fuego sentía al ser obligado a destruirle. Sin embargo, cada vez que resucitaba de sus cenizas, robaba sin querer algo de la fuerza dañina del fuego, dada su relación cercana con él. Así fue cíclicamente perdiendo pureza y convirtiéndose en una réplica barata del renacer fabuloso del ave fénix siguiendo sin saberlo y sin querer, la regla de los rendimientos decrecientes que sigue Aira.
El adepto de las palabras no se percató de ello y lo instó a seguir con su constante reinvención, su ir y venir entre la vida y la muerte, alentando a su vez a aquel parásito interno del fuego que crecía en su interior.
Y es de esta manera, como se le dio origen al Fénix Negro.
Atiborrado de poder y odio, el Fénix oscuro influenció las decisiones del huésped como si se tratase de un demonio de un infierno cristianizado. Los dos personajes, ahora como uno solo, siguieron al pie de la letra las instrucciones de aquella nueva criatura, más energía que materia. Creyéndose una divinidad cósmica, el ave moldeo el futuro del ser humano que le daba vida y lo proveyó de un sentido cruel de la realidad, atacando a los seres amados sin piedad, entrando en sus mentes y dañándoles con sus peores pesadillas.
Ahí estaba el poder real del Fénix Negro. Su maldad y sus ansias de dolor ajeno, una venganza por el dolor sufrido al quemarse una y otra vez. El fuego, preocupado por las acciones de su hijo no deseado intentó detenerlo pero, como era de esperarse, no logró hacerle daño. Soñado como la etapa final de la evolución constante de aquel ser humano y creado con ayuda del fuego, el Fénix no podía ser destruido sin que él mismo deseara su fin. De la misma manera que la fuerza del cosmos que prevenía que aquel cristal rosa se tragase al mundo entero, este Fénix oscuro se encontraba más allá de sus creadores, más allá de la vida y de la muerte, y más aún, más allá del amor.
Él no moriría ni siquiera en sentido figurado por alguien, no arriesgaría nada para conservar la estabilidad, no daría todo aquello que el fénix inicial y benigno sacrificaría por un bien común. No más cargas pesadas, no más lágrimas curativas, no más fascinación por lo desconocido. Él sería quien dictara su futuro, sin nadie quien se opusiera a su mandato.
Podría pensarse que el ideal del Fénix Negro era el mismo que cualquier persona persigue en su vida pero distaba mucho de serlo. Él quería experimentar, quería probar, quería intentar todo pero también destruir lo que conocía al tiempo que drenaba la vida que le quedaba al huésped y a quien amaba.
"El amor es capaz de terminar guerras" Quién lo afirmó pudo o no haber amado, no interesa, pero el Fénix ignoraba la veracidad de ello.
Pero, ¿nos revelaba esto la única manera de retener al Fénix?
La variabilidad de la respuesta nos deja absortos. El final no es más que precisamente un nuevo inicio. El Fénix Negro no logra deshacerse de sus ataduras humanas, creadas por el amor y otros sentimientos hacia la humanidad.
Soy el Fénix Negro y dudo de mi veracidad tanto como de mi fuerza. ¿Por qué? Porque el amor me creó y el amor también puede acabar conmigo.

domingo, 24 de julio de 2011

Adaptaciones

No sé por qué empezaré hablando de la teoría evolucionista de Darwin que la mayoría de los estudiantes suelen aprender en el bachillerato o incluso en su primaria, pero espero que no se aburran leyendo eso.

Aparecen los organismos unicelulares en el ambiente (por múltiples reacciones químicas entre el carbono y otros elementos minerales) que inician después de un tiempo relaciones simbióticas (siempre me acuerdo del Symbiote de Spiderman) con los otros a su alrededor para sobrevivir y escapar de los depredadores. A causa de esto, empiezan a formarse los primeros multicelulares que... no tiene nada de relevancia en la presente entrada. No estudio nada relacionado con los seres vivos como para asegurar que lo que escribo sobre esto es verídico o por lo menos, verificable.

Lo único que quiero explicar de esta teoría es el principio de supervivencia, que parafraseando dice: "El más apto sobrevivirá por encima del más reacio a la adaptación" y "El más fuerte vencerá al más débil". El propósito de ahondar en estas dos ideas es meramente dar pie a una reflexión que llevo haciendo hace no mucho tiempo.

¿Por qué los seres humanos son tan diferentes en cuanto a personalidades, formas de actuar y comportamiento? Mi respuesta algo simplona es: adaptaciones. Cada persona nace en condiciones diferentes, en familias con tradiciones distintas y por consiguiente, en un ambiente único que es muy poco probable se repita o sea idéntico para dos individuos no relacionados. De esta manera, su crecimiento es limitado y es alentad@ hacia determinados rasgos de personalidad o maneras de comportarse. La forma en la que reaccionan a ciertos estímulos y en que se desenvuelven frente a situaciones extremas o inusuales también están fuertemente influenciados por su crianza. No obstante, las experiencias tanto placenteras como estresantes, traumáticas como memorables y alentadoras como deprimentes, logran llegar a lo más profundo de la llamémosla "arquitectura" de la personalidad de la persona, modificando, suavizando o acentuando algunas características en concreto de esta. No hay que mirar muy lejos entonces para evidenciar la relación existente entre la adaptación de otros seres vivos en la naturaleza y el camino que toman los seres humanos para forjar su identidad en todos los ámbitos como persona. Cada reacción, impulso y en general comportamiento que pueda tener alguien está íntima y directamente entrelazado con su vida, con lo que le enseñaron a hacer, con lo que le prohibieron hacer y más exactamente, con lo que debe hacer para sobrevivir, para no perder y no desperdiciar sea lo que sea lo más importante en su vida.


Las cualidades y defectos de cada persona tienen su origen, siguiendo esta línea, en algún acontecimiento o evento clímax en su vida o en cualquier pequeño detalle que el instinto natural de supervivencia haya tomado como una amenaza. No todas las "malas" actitudes son, por lo tanto, malintencionadas o dirigidas a herir o generarle problemas a otra persona; pueden ser exclusivamente, mecanismos de autodefensa en contra de una amenaza aparente e inexistente. Todo es consecuencia únicamente de la necesidad básica del ser humano por asegurar su existencia o supervivencia (que consiste también en bienestar emocional e intelectual) frente a un agente agresivo y posiblemente dañino. ¿Cuál es la razón en este caso para criticar o condenar actitudes y reacciones que no afectan en lo más mínimo el bienestar de sí mism@?


No le veo objetivos claros a intentar resaltar lo "peor" de una persona que, a decir verdad, no está amenazando nuestra paz o generando mal ambiente; solo se limita a hacer y decir lo que le permitirá sobrevivir en algún aspecto de los ya mencionados. No hay un punto en ahondar en un defecto de alguien cuando esta persona no está ni siquiera demostrándolo al relacionarse con un@ o "usándolo" en su contra. Dejar sobrevivir a los demás, como puedan y restringirse a intentar sortear los obstáculos propios es más conveniente que emponzoñarse por mensajes o gestos mal interpretados de alguien de quien no vale la pena preocuparse.

lunes, 31 de enero de 2011

Charming

No creo que muchas de las personas que han leído este lugar tan íntimo mío parecido a un confesionario tanto de sentimientos como de pensamientos, haya buscado o intentado encontrar una palabra que me defina que no sea la obvia. Con esto me refiero a raro, extraño o inusual. Incluso original cabe en esa clasificación... Todas ellas designan el carácter "exótico" de mi personalidad. Que no hay nadie parecido a mí.


En ciertos momentos de mi vida, pienso que es algo beneficioso, sin embargo no creo que sea la característica que describa mi esencia por completo. No existe aquella palabra; eso no me impide decir que hay una que da muchos indicios de mi pasado, mi presente y mi futuro. Puede sonar ridículo y como siempre, tendrá un toque egocéntrico esta afirmación (no me importa) pero el adjetivo al que me refiero es "encantador".


Cuando digo "encantador" no me refiero a que soy atractivo físicamente o a que soy amable, o magnético o amistoso o cualquiera de esas nociones obvias que se tienen de la palabra. Mi secreto no está en verme bien porque soy "lindo" o caerle a todo mundo bien debido a mi amabilidad sino en usar determinadas expresiones, gestos y estilo para hacer que no haya persona que no encuentre algo bueno o interesante en mí.


Mi propósito no es que todos me quieran, solo pienso que es mejor tener algo porque las personas lo valoren  o lo tengan en cuenta en determinadas situaciones, así sea el recuerdo de algo banal como un saludo coqueto o una ayuda inesperada. Sí, parte de ser encantador es ser accidentalmente coqueto, sabiendo hasta el punto que se deben llevar las cosas para que no sean malentendidas. Se desarrolló con el tiempo y la necesidad. Como consecuencia, se podría decir que en vez de una característica es una habilidad, evidentemente no nací con ello, por lo que para entenderlo lo dividiré en tres aspectos: Expresiones, gestos y estilo.
  1. Expresiones: Me refiero con esto a la forma de hablar y expresar lo que siento. Intento siempre hacerlo de un modo elegante, algo altivo y eliminar al máximo la tendencia que tengo a usar jerga o vocabulario no oficial (por darle un nombre).
  2. Gestos: Es fácil saber que quiero decir. Las muecas que hago y los guiños no son gratis, todo tiene una intención oculta, aunque puede que lo sea también para mí al principio. Procuro siempre no hacer gestos feos, que distorsionen los rasgos de mi cara, lo que es simplemente por vanidad.
  3. Estilo: Reconocer la edad que tengo no implica que tenga que vestirme y comportarme como un adolescente común y corriente. Esta es la principal razón de mi estilo de vestir tan "mayor" para mí, o de la aparente responsabilidad "adulta" que represento. Parte de ser encantador es demostrar que no se está atado a los caprichos de la biología humana, y esta es una gran manera de hacerlo.
Puedo concluir, después de toda esta explicación sin objetivo trascendental, definiré encantador como la capacidad que tengo para mostrar todo lo que soy evitando resaltar que mis defectos lo son mediante una rectificación refinada de ellos. El ideal es simplemente sentirme mejor conmigo mismo en completo y no por secciones, brindándome una mayor confianza en mí mismo.

Citas de música del día:
"Don't Be a Drag
Just Be a Queen" Born This Way- Lady Gaga
"Yeah you could be big boned
Large looking like your own
You could be the model type
Skinny with no appetite
Short stack black or white 
Long as you do what you like
Body out of site" Rock That Body- The Black Eyed Peas

sábado, 18 de septiembre de 2010

Fénix

Desde hace poco, sé a ciencia cierta que exijo de alguien con quien quiera estar: adhesión total porque como sabiamente dice "4 in the morning"*, daré todo lo que tengo, arriesgaré lo que no poseo y aspiraré que sea suficiente para equilibrar la balanza a mi favor y así, poder tener una relación equitativa, durarera, estable y satisfactoria.

Detesto romper promesas o hacer afirmaciones vanas para subirle el ánimo o agradar a alguien. Por consiguiente, la mayoría de las cosas que digo a quienes me importan tiene un significado y relevancia para mí. Debido a esto, si afirmo que moririía por alguien, lo haré para demostrar cuánto es esencial esa persona. Es lógico que no me mataría físicamente, sin embargo, esa no es la única forma de morir. Perder las sensaciones, los sentimientos y las emociones puede llevar a una vida muerta, sin ni siquiera la presencia de los instintos. Por este proceso pasé para demostrar que no digo las oraciones exclusivamente para que suenen bien.

Sí, morí, por un intervalo de tiempo de más o menos dos días y como algunos habrán pensado correctamente, ella fue la indicada para revivirme. Por supuesto que le dije todo esto; tuve que hacerlo puesto que me queda imposible no hablarle desde lo más profundo de mi ser con toda la sinceridad y pureza de la que soy capaz.

Siempre he considerado que mis animales favoritos son las arañas y las serpientes pero en el mundo mágico, el basilisco sería el elegido. Pero, teniendo en cuenta los nuevos sucesos en mi vida, el fénix podría representar mi identidad actual. Lo explicaré detalladamente de acuerdo a lo que dije al principio de este pasaje y en los anteriores."La mayor parte del tiempo es realmente precioso, con sus plumas rojas y doradas"** Solo tengo una palabra para demostrar esto y es el término que he pensado muchas personas usarían para definirme "encantador". "Se prenden fuego cuando les llega la hora de morir"** Normalmente antes de esos momentos vacíos en los que parezco muerto viviente, sufro por las elecciones que tomo y me quemo por dentro. "Renace de sus cenizas"** Lo he hecho, muchas veces, levantarme de una tumba de indiferencia y dolor para volver a la emotividad que me caracteriza. "Pueden transportar cargas muy pesadas"** Queda confirmado en mi historia con la empatía, comparándola con un soportar cargas ajenas y que ni los mismos propietarios pueden levantar. "Sus lágrimas tienen poder curativo"** Sonará ridículo pero me siento aliviado y puedo disminuir la intensidad de una herida no física mía o ajena cuando las derramo (Consecuencia de la empatía). "Son mascotas muy fieles"** La fidelidad es uno de los pocos valores que intento cumplir con todas mis fuerzas. Y, para concluir, "Fascinantes criaturas"** Estoy seguro que hay algo en mí que puede asombrar a la mayoría de las personas, ya sea acercándolas o alejándolas.

Analizando la definición así, el fénix es lo que yo trato de ser, por lo que estoy dedicado a lograr lo mejor de él: su lealtad, elegancia, pureza, amabilidad y por qué no decirlo, inmortalidad.

Notas
*"You've got to give me everything Nothing less cause You know I give you all of me" 4 in the Morning- Gwen Stefani
**Fragmentos extraídos de las páginas 179 y 180 de "Harry Potter y la Cámara Secreta".