Aparecen los organismos unicelulares en el ambiente (por múltiples reacciones químicas entre el carbono y otros elementos minerales) que inician después de un tiempo relaciones simbióticas (siempre me acuerdo del Symbiote de Spiderman) con los otros a su alrededor para sobrevivir y escapar de los depredadores. A causa de esto, empiezan a formarse los primeros multicelulares que... no tiene nada de relevancia en la presente entrada. No estudio nada relacionado con los seres vivos como para asegurar que lo que escribo sobre esto es verídico o por lo menos, verificable.
Lo único que quiero explicar de esta teoría es el principio de supervivencia, que parafraseando dice: "El más apto sobrevivirá por encima del más reacio a la adaptación" y "El más fuerte vencerá al más débil". El propósito de ahondar en estas dos ideas es meramente dar pie a una reflexión que llevo haciendo hace no mucho tiempo.
¿Por qué los seres humanos son tan diferentes en cuanto a personalidades, formas de actuar y comportamiento? Mi respuesta algo simplona es: adaptaciones. Cada persona nace en condiciones diferentes, en familias con tradiciones distintas y por consiguiente, en un ambiente único que es muy poco probable se repita o sea idéntico para dos individuos no relacionados. De esta manera, su crecimiento es limitado y es alentad@ hacia determinados rasgos de personalidad o maneras de comportarse. La forma en la que reaccionan a ciertos estímulos y en que se desenvuelven frente a situaciones extremas o inusuales también están fuertemente influenciados por su crianza. No obstante, las experiencias tanto placenteras como estresantes, traumáticas como memorables y alentadoras como deprimentes, logran llegar a lo más profundo de la llamémosla "arquitectura" de la personalidad de la persona, modificando, suavizando o acentuando algunas características en concreto de esta. No hay que mirar muy lejos entonces para evidenciar la relación existente entre la adaptación de otros seres vivos en la naturaleza y el camino que toman los seres humanos para forjar su identidad en todos los ámbitos como persona. Cada reacción, impulso y en general comportamiento que pueda tener alguien está íntima y directamente entrelazado con su vida, con lo que le enseñaron a hacer, con lo que le prohibieron hacer y más exactamente, con lo que debe hacer para sobrevivir, para no perder y no desperdiciar sea lo que sea lo más importante en su vida.
Las cualidades y defectos de cada persona tienen su origen, siguiendo esta línea, en algún acontecimiento o evento clímax en su vida o en cualquier pequeño detalle que el instinto natural de supervivencia haya tomado como una amenaza. No todas las "malas" actitudes son, por lo tanto, malintencionadas o dirigidas a herir o generarle problemas a otra persona; pueden ser exclusivamente, mecanismos de autodefensa en contra de una amenaza aparente e inexistente. Todo es consecuencia únicamente de la necesidad básica del ser humano por asegurar su existencia o supervivencia (que consiste también en bienestar emocional e intelectual) frente a un agente agresivo y posiblemente dañino. ¿Cuál es la razón en este caso para criticar o condenar actitudes y reacciones que no afectan en lo más mínimo el bienestar de sí mism@?
No le veo objetivos claros a intentar resaltar lo "peor" de una persona que, a decir verdad, no está amenazando nuestra paz o generando mal ambiente; solo se limita a hacer y decir lo que le permitirá sobrevivir en algún aspecto de los ya mencionados. No hay un punto en ahondar en un defecto de alguien cuando esta persona no está ni siquiera demostrándolo al relacionarse con un@ o "usándolo" en su contra. Dejar sobrevivir a los demás, como puedan y restringirse a intentar sortear los obstáculos propios es más conveniente que emponzoñarse por mensajes o gestos mal interpretados de alguien de quien no vale la pena preocuparse.
Las cualidades y defectos de cada persona tienen su origen, siguiendo esta línea, en algún acontecimiento o evento clímax en su vida o en cualquier pequeño detalle que el instinto natural de supervivencia haya tomado como una amenaza. No todas las "malas" actitudes son, por lo tanto, malintencionadas o dirigidas a herir o generarle problemas a otra persona; pueden ser exclusivamente, mecanismos de autodefensa en contra de una amenaza aparente e inexistente. Todo es consecuencia únicamente de la necesidad básica del ser humano por asegurar su existencia o supervivencia (que consiste también en bienestar emocional e intelectual) frente a un agente agresivo y posiblemente dañino. ¿Cuál es la razón en este caso para criticar o condenar actitudes y reacciones que no afectan en lo más mínimo el bienestar de sí mism@?
No le veo objetivos claros a intentar resaltar lo "peor" de una persona que, a decir verdad, no está amenazando nuestra paz o generando mal ambiente; solo se limita a hacer y decir lo que le permitirá sobrevivir en algún aspecto de los ya mencionados. No hay un punto en ahondar en un defecto de alguien cuando esta persona no está ni siquiera demostrándolo al relacionarse con un@ o "usándolo" en su contra. Dejar sobrevivir a los demás, como puedan y restringirse a intentar sortear los obstáculos propios es más conveniente que emponzoñarse por mensajes o gestos mal interpretados de alguien de quien no vale la pena preocuparse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario