viernes, 14 de mayo de 2010

Empatía, falsas apariencias y cosas perfectas

Yo nunca veo televisión... No es que no me guste o que no haya nada que ver... simplemente no me dan ganas de ver. Además, no tengo televisor propio donde ver. Pero hace como 2 semanas, me senté a ver A&E... Estaban presentando uno de esos programas sobre fantasmas que a mí me gusta ver: Physic Kids. Muchas veces, siento algo de compasión por ellos, por lo que sufren por ser diferentes y por tener sus respectivas habilidades psíquicas, que no siempre se relacionan con el contacto con las ánimas. Este episodio lo demostraba. Habían dos hermanos, un adolescente y una niña; ella tenía la capacidad de divisar los fantasmas como pequeños puntos de luz, mientras que él sentía dolores, emociones y sentimientos de las otras personas. Esto me llamó la atención, pues él era incluso diferente a los otros.

Cuando hablaron con él, se aclaró que su habilidad era la empatía y podía sentir lo que su madre sentía debido a una enfermedad y esto lo distraía y cansaba mucho.
¿Qué tiene esto que ver conmigo?
Yo hubiera pensado que nada hasta cuando dijo que sentía emociones... la tristeza de su madre.
Inmediatamente me acordé de lo que pasó el sábado... estaba triste porque alguien cercano a mí lo estaba... y casualmente me dolía la cabeza sin razón aparente.
Luego, resultó que a mi abuela le dolía...
"Mmmm, hagamos de cuenta que fue coincidencia" pensé yo, pero recordé cuando una amiga de mi hermanita se murió... Fueron unos días en los que estuve triste hasta el punto de la melancolía. ¿Por qué? Ni yo lo sé. Mi justificación para eso fue que si yo sentía lo que mi hermana sentía era para que la carga de ella se repartiera y no fuera tan difícil superar ese sufrimiento. A nuestro parecer, así fue, y ocurrió lo mismo cuando fuí al velorio de mi bisabuela por parte de abuelo... Todo mundo estaba deprimido y demás y el sentimiento se me pegó aunque yo nunca la conocí mucho.

Como conclusión, saque que era empático. Sin embargo, la habilidad no estaría muy avanzada o estaría muy bien controlada, ya que no soy capaz de asimilar las emociones de todo el mundo que esté cerca, lo conozca o no, como el muchacho lo hace.

No creo que nadie entienda el miedo que me atormentó en ese momento... "¿Cómo es posible que no me haya dado cuenta antes? Sabía que era sensible pero no creía que tanto... Además, muchos problemas me puede acarrear ser así... Eso me haría más diferente al resto de la gente pero me podría volver loco." Asuntos de este estilo pasaron por mi mente...

Desde ese día, he logrado comprobar que a veces siento lo que otros, incluyendo dolores físicos y emocionales. No obstante, no siempre puedo justificar lo que siento a través de otros y relacionar todo con problemas ajenos. Este cuestionamiento me ha atormentado desde entonces, sin que pueda encontrarle una solución concreta y completamente confirmada...

Por otro lado, hace poco volví a entender mi indiferencia con la gente. Muchas personas son capaces de mostrar falsas apariencias con el fin de obtener beneficios. Algunas se hacen respetar y admirar, piden muchas cosas... yo les ayudo... y luego, a mis espaldas, se preguntan que hacer conmigo como si fuera un obstáculo u objeto estorboso que es mejor dejar en una esquina. Solo necesitan que los ayude, que haga lo que ellos deberían hacer para facilitarles la vida, mientras me ven de una manera érronea, nublada por prejuicios y CHISMES...

¡Qué palabra tan peligrosa! Tiene el poder suficiente para dañar y arreglar reputaciones, deteriorar la forma en la que se ve a una persona, crear odio, atracción, repudio e incluso aprecio hacia una persona. Para mí, no son cosa nueva... he sido objeto de muchísimos de ellos y he sido el promotor de algunos otros. La diferencia entre los que conciernen a mi persona y los que impulso, es que los que me atañen son muy trascendentales si llegan a oídos indebidos, mientras que los otros son pasajeros, e incluso yo mismo los desmiento.

Los chismes, o curiosas historias inventadas por señores/señoras muy entrometid@s, que me inventan son variados y he sabido de ellos por mi cuenta o por diferentes fuentes confiables. Injustificados, injustos y usualmente ridículos y contradictorios, estos pequeños virus han podido afectarme mucho cuando sé que la persona que los quiere confirmar, es alguien a quien aprecio y respeto, y yo pensaba que era recíproco. No debo poner atención a ellos pero es difícil, puesto que destrozan las imágenes que tengo de algunas personas.

La hipocresía unilateral me enfurece, pues solo una persona sabe lo que en realidad pasa mientras que la otra simplemente confía. No es que me parezca bueno la hipocresía recíproca, pero en la mayoría de los casos no hace daño si se llega a descubrir, o por lo menos hace un daño equivalente a ambas partes.

Dejando de lado este tema, la satisfacción me ha invadido... Me he percatado de las muchas cosas que me salen bien y de que tan original soy. Esto me hace sentir bien... es como darle cuerda a mi orgullo... XD. También, demuestra que hay que ser optimista, la naturaleza se encarga de que las cosas salgan bien aunque al principio parezca que van por caminos incorrectos o desfavorables y que las cosas malas sean más que las buenas... Hay que ver las cosas perfectas de la vida, o que desde nuestro punto de vista lo sean. Esto demuestra que todo puede cambiar y siempre mejorará. Sin embargo, es necesario colocarle empeño a lo que se hace, deba o quiera hacerse, para así sentirse muy satisfecho con uno mismo y su vida, sin tener en cuenta los inconvenientes usuales de ella.

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