Siempre he pensado que mi orgullo es, de alguna forma, una hilera de muros naturales que me rodea y protege de alguna manera u otra de lo que me pueda dañar. Estas construcciones eran fuertes con bases bien establecidas... es decir, eran un orgullo real por lo que era y es mi más preciado tesoro: mis cualidades.
Todo el mundo ve las apariencias... esto es un aspecto fenomenológico... la primera impresión es muchas veces la que cuenta pero casi siempre es reemplazada por la originada por la relación interpersonal que pueda iniciarse entre las personas. En otras palabras, lo que se piensa al principio de alguien puede no importar ya más... cuando se empieza una relación con esa persona. Sin embargo, me he dado cuenta que hay ciertas personas que se empeñan en recordar el primer impacto que causó en ellas mi presencia, o, mejor dicho, la primera impresión que tuvieron de mí, que normalmente se basa en mi físico, manera de caminar, etc... fue de un muchacho superficial o gomelo... algo inocente y tonto, muy material y visual.
Puede que algunos de estos rasgos tengan que ver conmigo como persona, pero solo nublan y predisponen las relaciones entre los individuos. Asimismo pueden hacer pensar o dar por sentadas cosas de la persona; me refiero a que a partir de ella se puede formar una falsa personalidad de una persona.
Lo que la gente piense de mí, me da igual... o por lo menos, mi cordillera de orgullo hacía que ocurriera eso... Debido a lo que me ocurre, que no sale como pensé estaba saliendo, como lo quería, y a que esto se debe a que no soy o no tengo las habilidades para que salgan bien. Por lo tanto, no soy como creía que era... no represento lo que soy... si no probablemente lo que fui.
Perder la seguridad en mis cualidades, me hace cavar orificios en las bases de mis muros de orgullo, así no lo quiera. Permitiendo que se cuelen las opiniones de los otros como soldados, agravando mi pérdida de identidad. No obstante, de lejos los muros se ven iguales. Nadie se da cuenta que no sé quién soy... ni qué cualidades tengo... solo veo los defectos que son como pequeños explosivos puestos en los orificios para tumbar los muros de mi orgullo, haciéndome vulnerable a todo lo que la gente diga; haciéndome dudar de todo lo que pensé era.
Algo que de lo que no podré dudar es de lo que quiero en una relación de cualquier tipo y del por qué ser vegetariano, ya que estos dos aspectos están grabados en mí, como si fueran características netas y no podrán ser cambiados a menos que mi orden interior necesite un cambio reconstructivo desde cero, lo que creo no pasará por segunda vez.
En cuanto a mi supuesta habilidad psíquica, la empatía, siento que de alguna forma está fortaleciéndose pero no afecta mi estima favorablemente, indirectamente. Sentir lo que los demás están sintiendo, sea emocional, sentimental, o físicamente, nubla mis propias percepciones, obstaculizandome reafirmarme y sentir lo que quiero o debo sentir. Debo aprender a controlarla, o dejarla de lado, ignorando parte de mí, lo que posiblemente pueda originar una ruptura más "subterránea" y peligrosa en las defensas... En realidad, pienso desarrollarla para poderme permitir pensar en mis problemas a parte de los del resto, pero, mientras no recupere mi identidad, no creo que sea capaz de hacerlo.
He pensado en como la gente puede verme, como un orgulloso superficial... lo que no me gusta, es que piensan que soy orgulloso por mis características físicas, por como me visto y esas cosas, lo que es totalmente incierto, puede que me importe como me vea... pero nunca ha sido lo que más me importa o me gusta de mí mismo, siempre ha sido algo de segundo plano... Y no creo que ande alardeando por no ser feo. Aún así, el resto del mundo anda pensando eso... lo que en este momento sí me molesta.
Solo espero poder reafirmar mi yo, sin perder nada pero sin negar la posibilidad de que algo nuevo se adhiera a esa personalidad y ayude a restaurar mi estima, afectada por la pérdida de identidad y de orgullo.
Aprovechando la oportunidad escribo, hace un tiempo estaba en ese mismo limbo en el que te sientes ahora, yo también era de las que decía que lo que me decía la gente me valía huevo, pero con el tiempo descubrí que si me importaba y creo que en todo caso es que todo se trata es de la relación con el otro. Me explico, una vez me contaron que en alguna región oriental cuando uno iba a pintar la casa, lo que debía hacer era ir a preguntarle al vecino de qué color quería ver la casa, y pues al principio me pareció una bobada, pero luego me di cuenta que es muy cierto, yo rara vez veo mi casa, no la puedo disfrutar, pero si miro por la ventana si puedo ver la del vecino, como quien dice cambio mi entorno como quiera que sea para mí.
ResponderEliminarAhora tratándolo al contexto propio, sería como raro mirarme al espejo, y decirme: "Oye que lindo se te ve ese suéter, hoy como amaneciste de Bonita!!!" Citando a un amigo, que BIZARRO!!! Aunque hay gente que lo hace, pero pues igual creo que no es lo que quiero para mi, muchas veces pensaba y pienso en que lo que quiero es que la gente me vea, y pues antes hacía cosas para agradarles a los demás y eso era mi vida, que la gente me viera y hasta hacia cosas tontas para que me vieran.
Después de un tiempo descubrí que había gente, que veía cosas, veía que era mala, dura, grosera, fuerte, igual a un chico (por la forma de actuar y hablar, que nada la afectaba ni le hacía daño, porque "ella es fuerte y aguanta todo", pero esa no soy yo, cada ofensa, palabra fuerte, regaño y demás, lo tomo personal y termine siendo la bolsa de boxeo "péguele duro que esa aguanta", "¿Esta de malgenio? vaya desquítese con ella y se desahoga que esa aguanta".
Luego descubrí otra cosa, "tiene un problema, vaya con ella que incluso peleando ella le ayuda", me convertí en el saco de pelea y en el paño de lagrimas de media humanidad, y ¿donde quede yo?, ¿donde estaba la gente que estaría ahí para mí cuando yo los necesitará?. Qué casualidad, estaban todos ocupados cuando yo los necesitaba, ¿Eran mis amigos o solo personas que me necesitaban? ¿Era acaso cierto lo que decía un amigo "en esta vida nadie es indispensable, uno DEBE hacerse indispensable"?
Por mucho tiempo busque agradarle a la gente, acomodándome a su forma de pensar, vestir, hablar, ver, actuar, y ¿que gane con eso?, ¿donde quede yo?, ¿en qué momento me perdí?, ¿por qué me perdí?, ¿que quería realmente?, ¿que gane al perderme?
Ahora la pregunta más importante que encontrado de todo esto es, que lo importante no es sólo si eso es lo que yo quiero que la gente vea de mí, sino si esa SI es la gente que quiero a mi lado.
ResponderEliminarSé que esto último puede sonar egoísta, fuerte y como de mirar cuales son las amistades de conveniencia, pero la verdad es que todo es como una negociación y la verdad quiero relaciones gana-gana, donde todos seamos felices.
A veces buscaba mucho la aceptación de los otros, y la felicidad de los otros sobre la mía, pero que pasaba conmigo, me senté a mirar que era tan terrible de estar conmigo, de ser yo, de vivir conmigo y descubrí cosas que no me gustan de mi y pues en eso estoy trabajando, la vida es eso amigo, un continuo cambio, de descubrimientos, de personas, de experiencias, de encuentros, de amores y desamores, pero sobre todo de aprendizajes, sean para ser mejor o peor.
Por ejemplo, en estos días mi tía me decía que era una estúpida altruista, por ayudar sin sacar un provecho, pero si algo feliz a alguien y de una vez aprendo algo ¿No estoy ganando ya?, ¿No me han dicho toda la vida, que uno debe dar sin esperar recibir? ¿Entonces?
La conclusión que yo puedo sacar de todo, y que espero te ayude a ver las cosas desde mi loca perspectiva es: Si, si me interesa lo que piensen los demás, porque así se forma comunidad, familia, trabajo y vida, sin eso sólo sería alguien que pasaría por encima de todos para lograr lo que quiere y eso no me haría feliz. Lo que más quiero es eso, ser feliz o continuando siendo feliz, ¿soy feliz? o ¿soy infeliz a ratos porque así lo quiero?. Lo que tengo es a mí, y no es tan terrible y cuando sea tiempo irán llegando las personas que valgan la pena, sino llegan no pasa nada, me tengo a mi y lo que puedo lograr. Y para terminar una frase que escuche una vez en una película: “Nadie puede convertirte ni hacerte sentir mal, a menos de que tu se lo permitas”.
Gracias, Krebs... Todo lo que has escrito me hace recordar lo que en realidad era... Puede que no me importe todo lo que piensen de mí, pero por lo menos tendré en cuenta lo que las personas que quiero piensen de mí, para así como tú dices, lograr una relación de ganar-ganar... y no en la que solo yo gane a pesar de lo que le pueda ocurrir al otro.
ResponderEliminarDe todas formas, entiendo que uno no puede pasarse la vida tratando de caerle bien a todos pues se olvida de ocuparse de sí mismo.
Gracias por tomar parte de tu tiempo para leer y reflexionar mis pensamientos. :D
nada mas magico que leer sus escritos tanto el de Krebs como tuyo primito magico...me hizo derramar algunas lagrimas porque los dos tiene mucha razón .. recorde cuando estaba en el colegio y veia todo negro.. me sentia la rechazada y luego m di cuenta que yo vali a muchoo y gracias a eso y ala gente que me ayudo en ese entonces me di cuenta que podia ser yo... y es lo que hago ahora y creo que asi es mas sencillo que te quieran asi sean pocos .. asi como dicen no importa la cantidad sino la calidad.. me quieren por lo que soy e incluso me icen y recalcan mis errores y defectos pero par a mejroar sin ofenderme y eso me alegra me doy cuenta que tengo ami lado muy buenos amigos en frente y lo mas hermoso de todo es saber que cuento con gente como Tú que confias en mi es bastante gratificante ... por ultimo sabes k te adoro
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