jueves, 9 de febrero de 2012

¿Por qué escribir?

Una simple y minúscula pregunta puede convertirse en un asunto molesto e inquietante. ¿Por qué escribir?¿Cuál es la razón por la que un muchacho, "adulto" y "adolescente" al tiempo, es capaz de redactar y crear tantos personajes en situaciones diferentes y que nunca ha vivido sin dejar de representar lo que siente?¿Qué lleva a alguien como yo a narrar historias con tramas aparentemente interesantes y personajes concretos?
No lo sabía y no podía explicarme. Siempre me pregunté cómo hacían los grandes escritores para elaborar hilos conductores tan inigualables y perfectos. De donde sacan sus ideas, cómo tienen la habilidad de escribir obras tan largas o cortas pero igual de llamativas e instructivas. No me pienso comparar con ellos. No soy ni una micra de lo que son ellos, pero de alguna manera, después de muchas experiencias, empecé a entenderlos.

Escribir es algo que hago por gusto, por placer y por la mera satisfacción de encontrarme con un relato de unos personajes que al parecer conozco íntimamente. Muchas veces, pareciera que ellos se encuentran junto a mí, narrándome los episodios más entretenidos y cruciales de su vida, intentando hacerme entender por qué son cómo son o por qué actúan de determinada manera. Cada uno de ellos tiene su esencia aunque muchos hayan heredado sus características de su creador, yo mismo. No son a imagen y semejanza mía a pesar de que ciertos personajes específicamente se refieren a una parte de mi yo completo. Estos personajes me inquietan, me asombran y logran obligarme a que relate cada historia a su manera, siempre advirtiéndome dónde no estoy escribiendo lo que ellos vivieron y sí lo que yo quiero. No soy capaz de elaborar sus mundos y vidas sin su ayuda. Soy su escriba, su traductor, su médium con el mundo real. Esta es la verdadera manera en la que escribo y en la que muestro a todos una redacción de mi "creación".

Cada una de mis narraciones abre las puertas a su protagonista, para que se presente, para que muestre su realidad y me permita sentir que he hecho algo bien en mi vida. Pareciese como si ayudara a muchas personas, como si mis personajes me fueran a agradecer con creces que no mueran en el olvido y como si parte de mi bienestar estuviese junto al suyo haciéndome desear lo mejor para ellos. No obstante, ellos me ayudan en retribución, me permiten desahogarme, decir lo que siento y deseo, sin dejar de lado su importante e interesante historia. Me entienden más que yo a ellos y anhelan que yo me sienta a gusto con su presencia tanto como ellos añoran la mía. Ya que los necesito tanto como ellos a mí, cuando inicio una historia no dejo a mis antiguos personajes de lado. Y el/la protagonista de la nueva narración me ayuda a reconocer lo que hace falta para continuar con las historias de sus predecesores. El proceso es el mismo, pero cada cualidad, toque personal y estilo que cada uno de ellos agrega al recién nacido hace que todo sea diferente.

Así que, cada nuevo inicio me saca de este mundo y me invita al suyo, donde ell@s me cuentan todo lo que quieren, sus expectativas y donde puedo recordar sin rememorar todo lo que he vivido y quieren saber. Esto es algo que no podría hacer por obligación, puesto que es tan espontáneo que me quedaría imposible hacerlo a la orden de alguien más. Ellos se negarían ante una petición mía que incluyera algún grado de responsabilidad. Todos tienen el derecho a guardar sus historias, si las cuentan no es porque yo los haga hacerlo, es su libre albedrío. Escribir es vivir y cada uno de nosotros vive a través de ello tanto como en nuestras propias y separadas realidades.

Todo lo que he dicho se resume en simples oraciones. No escribo para que me lean todos los que me conocen. No escribo porque tenga un sueño frustrado de ser un buen y gran escritor. Escribo porque amo la sensación de libertad que me da, sin dejar de tener siempre esa seguridad de tener "los pies en la tierra". Escribo porque lo juzgo actualmente necesario a pesar de no poder hacerlo en todo momento. Escribo porque es una de las únicas cosas a las que no puedo llamar un fracaso completo. Esta es mi verdad y ya que ha sido escrita. No queda mucho que decir.

Nota al pie: Creo necesario aclarar algunas cosas.
1. No todos mis personajes, a pesar de que hablen en primera persona, se refieren directamente a mí. Ejemplo: Vladimir de "Me casaría con la noche" (a pesar de muchas similitudes entre ambos).
2. Los que no tienen nombre pueden encontrarse en otros relatos así no parezca. Esta es una de las cosas que más adoro de mis personajes, les gusta hacer "cameos" en otras historias.
Ejemplo: La protagonista de "Memoria" en "Sueños. Tercera parte".
Si algo más se me ocurre, lo escribiré con el tiempo...

2 comentarios:

  1. Gracias mi querido Alec por recordarme cual fue mi primera esencia... y por hacerme caer en la cuenta de porque mis amigos de tinta y papel quedaron relegados al olvido...

    Te quiero

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  2. Debo decir que pocas cosas he leído, que me lleguen tanto como este escrito, leerte ha sido todo un placer pero entenderte ha sido un reto, que a mi parecer todavía me falta superar, pero este escrito me ha permitido ver un poco mas allá.

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