Nada es como uno lo imagina. Todo es diferente... Siempre pensé que por ser sensible podría salir lastimado primero... Me equivoqué como normalmente lo hago. He logrado herir a las personas más importantes de mi vida, y, aunque sé que no soy completamente yo quién lo hago, Alec es parte mía y lo que haga como él, sigue siendo responsabilidad mía.
No puedo permitir que alguno de ustedes salga perjudicado por mis actos insultantes, pues, sí, reconozco que no fui hecho para hacer el bien... Los que hacen el mal no debemos tener amigos y amigas como ustedes; es arriesgarme a que ustedes salgan acabados literalmente por mi... razonamiento y es algo que no pienso hacer.
Quiero que entiendan que es algo que quiero hacer... no puedo "atraparme" toda la vida e impedirme decir algo o hacer algo que va a afectar a alguno de ustedes... mis sentimientos son débiles y mi razón demasiado fuerte... Así que como medida preventiva, ustedes no tendrán mayor contacto conmigo del necesario, es como si fueran a ser expulsados de la burbuja de aquellos que me conocen realmente, y puedan verme como él que esconde, del que nadie sabe... aquél con el que nunca debieron haberse relacionado.
Es difícil para mí, tomar esta decisión... los aprecio a cada uno y cada una de ustedes por lo que son, por como me hacen sentir, por escucharme, por darme su confianza y por importarles... y no es que me importen más que yo... simplemente, es mejor vivir en soledad (no es algo muy nuevo para mí) sabiendo que no podré hacerle el mal a la gente que me importe.
Creo que es lo mejor para todos, incluso para mí... saben que si algo les pasara... es como si me pasara a mí; y no pienso sentirme culpable por nada de lo que pueda pasar. Tengo la esperanza de que ninguno y ninguna de ustedes intente disuadirme de esto... serán esfuerzos en vano... para la mayoría... y le pido a l@s que sí pueden hacerme cambiar de opinión, no piensen en hacerlo... será casi imposible (eso espero) que logren convencerme.
Ahora solo queda el adiós... les agradezco a cada uno y cada una por los momentos que pasamos juntos... y por hacer mi vida feliz mientras pudieron.
Alec: Definitivamente soy un completo idiota... Extraño... mi propio orgullo y razón no me dejan caer en elecciones estúpidas... realmente pensé que estaba haciendo lo mejor... y estuve sin emociones hasta que recordé que ser idiota no es lo que quiero ser.. Vivir, es lo que debo hacer... Vivir por mí mismo, por quien soy... no podía dejarme caer... Era el único que podía salvarme de esto... y lo hice antes que pasara algo más... antes que me hundiera en una vida sin sentimientos, buscando la perfección que siempre ha sido la meta oculta de mi vida.
Realmente estoy feliz, no porque me sienta querido, sino por mí... ¿Cuántos problemas no he pasado sin la menor dificultad en mi corta vida? Ya incluso me acostumbré al dolor... no niego que me afecta... pero a veces ni me mueve. ¿Cómo un pequeño error podría hacerme acabar con lo mejor de vida? Simplemente, me dejé llevar por un maldito sentimiento... y casi me acaba...
Pero no pudo... pensé que era débil... al parecer, no... Mi propio deseo de vivir acabo con las estupideces que pensaba... No me deje caer... me salvé antes que el bote se hundiera y solamente por el hecho de que me quiero... No voy a caer en una maldita depresión porque cometí un error... Todos lo hacen... y no es que sea algo muy relevante... aunque creo, es posible, que haya herido a la persona que más me importa... no pienso aclarar quién es... ella sabe... lo enfrentaré e intentaré como una vez lo dije de acabar con sus tristezas como me sea posible... y no me alejaré de las personas que más me importan por el miedo a herirlas... por el miedo a sentir... a vivir.
Perdón por haberlos hecho aguantar mi locura... ninguno de ustedes merece eso... si algun@ quiere dejar de hablarme.. lo entenderé... fui realmente patético y sé que puedo ser una mala influencia... pueden irse sin temor a ningún rencor en contra de ustedes... A las que intentaron darme consejos, les agradezco... eso me permitirá evitar que esto pase de nuevo... Gracias a todos... Realmente me importan... Los aprecio mucho...
martes, 6 de julio de 2010
sábado, 3 de julio de 2010
Regresión
Nunca me había puesto a recordar mi pasado... Ya que siempre (antes de entrar a la Universidad) pensaba que todo lo hecho hecho está y no solía preocuparme por lo que ya había pasado... Esta madrugada lo hice, no por gusto, ni por necesidad, solo que el insomnio no me dejaba muchas cosas que hacer recostado sobre la cama en la oscuridad. Pasaban como si fueran escenas pero hechas de algún material gaseoso... y me viera a mi mismo en ellas. Recordé muchas cosas que mi consciente trató de olvidar, pero que no podría por más que quisiera...
Mis primeros años en el colegio fueron catastróficos; era el más pequeño e inocente; nadie me defendía e incluso mis "amigos" ayudaban a hacer mi día a día más miserable... Pero este no es el punto... Creo que perdí mi amibilidad exagerada por su culpa, me convertí en alguien selectivo y logré proteger mi personalidad mostrando una frialdad de la que nadie podía sacar nada... solo los que aprendieron a respetarme y a comportarse como verdaderos amigos descubrieron quién era en realidad.
Después... en el último año de primaria, había ganado reconocimiento por ser bueno en las áreas de énfasis del colegio... el suficiente para darme el lujo de ocasionar chismes completamente imposibles sobre lo que podía hacer. Adopté una actitud arrogante hacia el resto pues sabía que me buscaban para que les hiciera todo o para que supuestamente les ayudara... pero yo nunca lo hacía si no me daba la... gana. Logré entonces encontrar el punto donde me volví arrogante...
Como 3 años más tarde, ocurre algo que me hace crecer más rápido de lo debido... el que fue mi mejor amigo se va, y me doy cuenta ahora que él era lo que me mantenía en la época de la niñez... y se fue justo antes de entrar a la adolescencia. Con nadie que me "acompañara" como él lo había hecho mucho tiempo... y con responsabilidades ajenas a una persona de mi edad, comencé a crecer en algunos sentidos velozmente. No me arrepiento de ello, es algo que me hace lo que soy ahora y no lo pienso cambiar para ser normal.
Y la última cosa que llamó mi atención: lo descomplicado que era en el colegio y lo complicado que me volví al entrar a la U. Toda mi vida he preferido hacer lo que debo a lo que realmente quiero, aunque a veces pareciera que solo hago lo que quiero... Lo que debía hacer terminaba siendo lo que quería de alguna forma u otra... pues yo buscaba perfección, no completa, pero sí en algunos asuntos de mi vida. Pero nunca veía atrás y me arrepentía de lo que pasó (como hago ahora constantemente), y hacía todo sin mirar las consecuencias aparentemente (si las evaluaba pero no les daba mucha importancia) y por eso mis amigos contaban conmigo como alguien descomplicado, que no le veía peros a muchas cosas...
Estoy tratando de volver a ser así, puesto que a pesar de mi "imprudencia", "terquedad", "impulsividad", como la quisieran llamar, siempre era responsable... y vivía más feliz y satisfecho conmigo mismo de esa manera. También, empezaré a hacer lo que quiero y no siempre lo que creo que debo hacer, estoy harto de hacerlo y no sentirme completamente feliz ni contento... mientras que los que me rodean lo están por las cosas que hago.
Regresar me hizo ver parte del futuro... dos acontecimientos posiblemente inevitables. Uno es enfrentar algo que debería haber enfrentado hace tiempo... trataré de que no sea perjudicial para nadie... El segundo... se relaciona con dejarme llevar otra vez... no sé por qué sé que va a pasar... simplemente lo siento... Solo me queda esperar y hacer lo que he decidido.
Mis primeros años en el colegio fueron catastróficos; era el más pequeño e inocente; nadie me defendía e incluso mis "amigos" ayudaban a hacer mi día a día más miserable... Pero este no es el punto... Creo que perdí mi amibilidad exagerada por su culpa, me convertí en alguien selectivo y logré proteger mi personalidad mostrando una frialdad de la que nadie podía sacar nada... solo los que aprendieron a respetarme y a comportarse como verdaderos amigos descubrieron quién era en realidad.
Después... en el último año de primaria, había ganado reconocimiento por ser bueno en las áreas de énfasis del colegio... el suficiente para darme el lujo de ocasionar chismes completamente imposibles sobre lo que podía hacer. Adopté una actitud arrogante hacia el resto pues sabía que me buscaban para que les hiciera todo o para que supuestamente les ayudara... pero yo nunca lo hacía si no me daba la... gana. Logré entonces encontrar el punto donde me volví arrogante...
Como 3 años más tarde, ocurre algo que me hace crecer más rápido de lo debido... el que fue mi mejor amigo se va, y me doy cuenta ahora que él era lo que me mantenía en la época de la niñez... y se fue justo antes de entrar a la adolescencia. Con nadie que me "acompañara" como él lo había hecho mucho tiempo... y con responsabilidades ajenas a una persona de mi edad, comencé a crecer en algunos sentidos velozmente. No me arrepiento de ello, es algo que me hace lo que soy ahora y no lo pienso cambiar para ser normal.
Y la última cosa que llamó mi atención: lo descomplicado que era en el colegio y lo complicado que me volví al entrar a la U. Toda mi vida he preferido hacer lo que debo a lo que realmente quiero, aunque a veces pareciera que solo hago lo que quiero... Lo que debía hacer terminaba siendo lo que quería de alguna forma u otra... pues yo buscaba perfección, no completa, pero sí en algunos asuntos de mi vida. Pero nunca veía atrás y me arrepentía de lo que pasó (como hago ahora constantemente), y hacía todo sin mirar las consecuencias aparentemente (si las evaluaba pero no les daba mucha importancia) y por eso mis amigos contaban conmigo como alguien descomplicado, que no le veía peros a muchas cosas...
Estoy tratando de volver a ser así, puesto que a pesar de mi "imprudencia", "terquedad", "impulsividad", como la quisieran llamar, siempre era responsable... y vivía más feliz y satisfecho conmigo mismo de esa manera. También, empezaré a hacer lo que quiero y no siempre lo que creo que debo hacer, estoy harto de hacerlo y no sentirme completamente feliz ni contento... mientras que los que me rodean lo están por las cosas que hago.
Regresar me hizo ver parte del futuro... dos acontecimientos posiblemente inevitables. Uno es enfrentar algo que debería haber enfrentado hace tiempo... trataré de que no sea perjudicial para nadie... El segundo... se relaciona con dejarme llevar otra vez... no sé por qué sé que va a pasar... simplemente lo siento... Solo me queda esperar y hacer lo que he decidido.
sábado, 26 de junio de 2010
Razón, sentimiento y conciencia
Decisiones... elecciones... son factores que pueden cambiar el rumbo de la vida de alguien de una forma radical o pequeña... Lo único seguro es que tendrán consecuencias, sean perjudiciales o benéficas, lo más probable es que no se puedan evitar. Normalmente, me siento seguro de lo que elijo pues, aunque me demoro una eternidad pensando en que debo hacer, tengo los suficientes argumentos para estar firme y ser responsable de lo que pueda suceder al hacer esa elección.
Desde que reconozco las tres partes de mi personalidad, parece ser que las decisiones que tomo no cobijan a mis tres partes... pero de alguna forma, son absolutas. Es díficil entenderlo, ni yo lo hago completamente... Es como si la parte que está en desacuerdo con el camino tomado, se hiciera a un lado para que luego, cuando las cosas pasen, pueda decirle a los otros "Se lo dije" o arrepentirse de no haber apoyado algo que resultó bueno para mí. Por lo tanto, pierdo el contacto con la parte que "desaparece" de mí, lo que significa que no siento lo que siento, ni pienso lo que piensa. Es como sí de algún modo la perdiera... pero siguiera ahí, esperando el momento idóneo para salir a revocar la elección. Y como mis más fuertes sentimientos reposan en Brian, él es el que usualmente intenta hacerme cambiar de opinión, y muchas veces lo ha logrado.
Esto se debe a que los sentimientos logran modificar muchas cosas... cosas que nada más es capaz de alterar... y, que son estables, haste que un sentimiento muy fuerte logra perturbarlas. Gran parte de mi vida es regida por ellas, sin embargo, la razón (Alec) es demasiado fuerte y no se deja llevar fácilmente por las emociones, en ocasiones tan volubles e insustanciales. Las pocas veces que la razón le ha dado paso a los sentimientos, es porque Yue, más poderoso y decisivo que los otros dos, dicta que lo mejor es "hacer lo que dice mi corazón" (en realidad este dicho, frase o lo que sea me parece ridículo ya que el corazón es un músculo y los sentimientos no vienen de él sino del alma).
Ahora me doy cuenta que mis tres "yo"s no son fracciones de la personalidad sino que son las diferentes partes de mí como ser humano... Mi razón (la inteligencia que, aunque arrogante y ocasionalmente macabra, representa mucho de lo que soy), mis sentimientos (emociones, instintos, sensaciones que la mayoría de veces son bienintencionadas) y mi conciencia (actúa como un juez, juzga lo bueno de lo malo y es la parte mística de mi ser).
Siguiendo con este pensamiento, puedo decir que he encontrado un equilibrio en mi vida... ya ninguna de las dos partes "activas" predomina sobre la otra, lo que me permite sopesar (sentir y pensar) los efectos de mis acciones de una manera más neutral y poder estar seguro de la mayoría de ellas siempre y cuando la "parte" de mí que esté en contra (puede sonar algo rudo) no se meta en el asunto; es mejor que al decidir algo, solo me involucre en ello con lo que soporta esa elección; si hago lo contrario es posible que dude y me eche para atrás.
Por otro lado, lo que me da paz, es la ausencia de la empatía... he entendido que la primera persona en la que debo pensar es en mí mismo y, a pesar de que normalmente lo hago, ando preocupado por lo que le pasa al resto como si fuera su figura paterna (muy Cáncer, ¿no?). Es por eso que mediante algún procedimiento (accidental e incluso desconocido para mí) logré bloquear esta habilidad tan poderosa y que gasta mi energía, tiempo y atención inútilmente. En realidad, no extraño sentir todo, pues ahora siento lo que YO quiero sentir, no una mezcla intelegible de emociones, dolores, e impresiones propias y ajenas.
Lo que ocurrirá de aquí en adelante es que cada facción de mí como persona actuara cuando sea su momento para hacerlo, cuando las elecciones o las habilidades requeridas para continuar señalen a uno de los dos para que salga... Yue se encargará de que todo sea lo mejor para mí, sin que importe lo que le ocurra al resto (la empatía y la preocupación constante por todos quedó atrás), a menos que me afecte negativamente o a alguien que realmente me importe. Así que siempre estará presente, así sea subconscientemente, mientras los otros dos se turnarán para vivir lo que tengo que vivir.
Desde que reconozco las tres partes de mi personalidad, parece ser que las decisiones que tomo no cobijan a mis tres partes... pero de alguna forma, son absolutas. Es díficil entenderlo, ni yo lo hago completamente... Es como si la parte que está en desacuerdo con el camino tomado, se hiciera a un lado para que luego, cuando las cosas pasen, pueda decirle a los otros "Se lo dije" o arrepentirse de no haber apoyado algo que resultó bueno para mí. Por lo tanto, pierdo el contacto con la parte que "desaparece" de mí, lo que significa que no siento lo que siento, ni pienso lo que piensa. Es como sí de algún modo la perdiera... pero siguiera ahí, esperando el momento idóneo para salir a revocar la elección. Y como mis más fuertes sentimientos reposan en Brian, él es el que usualmente intenta hacerme cambiar de opinión, y muchas veces lo ha logrado.
Esto se debe a que los sentimientos logran modificar muchas cosas... cosas que nada más es capaz de alterar... y, que son estables, haste que un sentimiento muy fuerte logra perturbarlas. Gran parte de mi vida es regida por ellas, sin embargo, la razón (Alec) es demasiado fuerte y no se deja llevar fácilmente por las emociones, en ocasiones tan volubles e insustanciales. Las pocas veces que la razón le ha dado paso a los sentimientos, es porque Yue, más poderoso y decisivo que los otros dos, dicta que lo mejor es "hacer lo que dice mi corazón" (en realidad este dicho, frase o lo que sea me parece ridículo ya que el corazón es un músculo y los sentimientos no vienen de él sino del alma).
Ahora me doy cuenta que mis tres "yo"s no son fracciones de la personalidad sino que son las diferentes partes de mí como ser humano... Mi razón (la inteligencia que, aunque arrogante y ocasionalmente macabra, representa mucho de lo que soy), mis sentimientos (emociones, instintos, sensaciones que la mayoría de veces son bienintencionadas) y mi conciencia (actúa como un juez, juzga lo bueno de lo malo y es la parte mística de mi ser).
Siguiendo con este pensamiento, puedo decir que he encontrado un equilibrio en mi vida... ya ninguna de las dos partes "activas" predomina sobre la otra, lo que me permite sopesar (sentir y pensar) los efectos de mis acciones de una manera más neutral y poder estar seguro de la mayoría de ellas siempre y cuando la "parte" de mí que esté en contra (puede sonar algo rudo) no se meta en el asunto; es mejor que al decidir algo, solo me involucre en ello con lo que soporta esa elección; si hago lo contrario es posible que dude y me eche para atrás.
Por otro lado, lo que me da paz, es la ausencia de la empatía... he entendido que la primera persona en la que debo pensar es en mí mismo y, a pesar de que normalmente lo hago, ando preocupado por lo que le pasa al resto como si fuera su figura paterna (muy Cáncer, ¿no?). Es por eso que mediante algún procedimiento (accidental e incluso desconocido para mí) logré bloquear esta habilidad tan poderosa y que gasta mi energía, tiempo y atención inútilmente. En realidad, no extraño sentir todo, pues ahora siento lo que YO quiero sentir, no una mezcla intelegible de emociones, dolores, e impresiones propias y ajenas.
Lo que ocurrirá de aquí en adelante es que cada facción de mí como persona actuara cuando sea su momento para hacerlo, cuando las elecciones o las habilidades requeridas para continuar señalen a uno de los dos para que salga... Yue se encargará de que todo sea lo mejor para mí, sin que importe lo que le ocurra al resto (la empatía y la preocupación constante por todos quedó atrás), a menos que me afecte negativamente o a alguien que realmente me importe. Así que siempre estará presente, así sea subconscientemente, mientras los otros dos se turnarán para vivir lo que tengo que vivir.
lunes, 21 de junio de 2010
Instinto de supervivencia y diferencias
Se supone que los oriundos (como diría una astróloga de televisión) del signo Cáncer somos como el cangrejo que supera todos los obstáculos y siempre sobrevive, no importa que tan precarias sean las condiciones en las que se encuentre. Es así, que tenemos un instinto, algo que nos permite saber las cosas o por lo menos "sentirlas" antes de que lleguen, y que en gran parte es capaz de influenciar cualquier decisión medianamente importante o relevante que tomemos. Para mí, era una de las pocas características cancerianas que no poseía, o por lo menos no se había demostrado de la forma en la que las otras lo han hecho.
Eso creía... hasta que me encontré con algo... una piedra en la arena... parece ser una piedra preciosa pero es posible que si me pongo a examinarla, la marea alta me lleve con ella o se lleve la piedra. Es un riesgo que puedo tomar, pero que de salir mal puede traer consecuencias inesperadas y totalmente perjudiciales para mí, como persona integral.
Sé que se deben tomar riesgos para lograr encontrar las cosas más felices que hay en la vida, sin embargo, soy demasiado ególatra... me quiero mucho como para permitirme algo que en futuro pueda hacerme sufrir... Había tomado la decisión de seguir todo como había sido hasta ahora... pero no puedo... no podré escapar de algo que tarde o temprano me alcanzará. Es por eso que tomando las riendas de esto, arriesgándome pero sin dejar de mirar hacia el mar... para que cuando se venga la marea... logre alejarme lo suficiente de aquella piedra. De todas formas, es posible que la marea nunca llegue y el riesgo que habré tomado será satisfacción ahora.
Otra forma posible de sobrevivir, es ponerme encima de la piedra... que ella me dé el tiempo suficiente para volver a escapar de la marea... pero esto acarrearía muchos malos sentimientos y sufrimiento... así que optaré mientras pueda por no hacerlo.
Otro asunto que en la actualidad es un tanto problemático para mí es la diferencia. Nadie entiende lo que es diferente, no obstante lo misterioso y extraño atrae. Ser diferente en cualquier aspecto hace que uno tenga que hacer un esfuerzo para entender al resto, no porque le parezca que lo que uno es es lo correcto, si no porque algo o alguien medianamente extraño puede cambiar parte de lo que uno piensa, de la forma en la que ve las cosas, o de que hace lo que hace. Es aquí cuando se ve la influencia que ciertas personas tienen en otras y como la mayoría de veces no es algo bueno, debido a que las características que primero se adaptan o adquieren de la otra persona son las más llamativas, pero no siempre las más benéficas, para el resto o para sí mismo, convirtiendo la influencia en una perversión de una manera u otra.
Jamás en el tiempo que llevo con sentido común, he tenido problemas por dejarme influenciar, al contrario, soy poco influenciable hasta el punto de que no cambio mucho aunque las personas a mi alrededor sufran con eso y necesiten el cambio. Puede que suene algo arrogante pero ¿a quién le interesa como sea yo mientras no me meta en la vida de nadie y no ocasione más problemas de los que son estrictamente debidos? Por este pensamiento, sé que los defectos de alguien con quien tenga una relación cualquiera no se me "pegarán" pero si me afectarán porque seré yo quién tenga que aguantarlos en cualquier contexto.
¿Qué significa todo esto?
Que de ahora en adelante tomaré riesgos pero siempre teniendo en cuenta que tengo mis propios salvavidas que lograrán sacarme de la mayoría de los apuros y problemas que se originan por mis actos o de los otros. Que tengo que aprender a aceptar a una persona con defectos y todo, pues no puedo pretender cambiar, o mejor dicho, modelar a alguien a mi antojo a través de la relación que haya.
Creo que hay que vivir la vida... aceptando los riesgos que valen la pena y que luego permitan obtener mayores recompensas, y sin darle importancia a lo que fue o lo que pudo ser.
Como dicen por ahí "Solo baila todo va a estar bien da da doo doot solo baila", en otras palabras disfruta la vida sin preocuparte de más y sin intentar modificar lo que los otros son.
Además, esta es la realidad que de alguna forma nos tocó aceptar y vivir, a pesar de que se haya ido forjando desde las vidas nuestros antepasados y lo que nosotros mismos decidimos sobre lo que somos o queremos ser.
Eso creía... hasta que me encontré con algo... una piedra en la arena... parece ser una piedra preciosa pero es posible que si me pongo a examinarla, la marea alta me lleve con ella o se lleve la piedra. Es un riesgo que puedo tomar, pero que de salir mal puede traer consecuencias inesperadas y totalmente perjudiciales para mí, como persona integral.
Sé que se deben tomar riesgos para lograr encontrar las cosas más felices que hay en la vida, sin embargo, soy demasiado ególatra... me quiero mucho como para permitirme algo que en futuro pueda hacerme sufrir... Había tomado la decisión de seguir todo como había sido hasta ahora... pero no puedo... no podré escapar de algo que tarde o temprano me alcanzará. Es por eso que tomando las riendas de esto, arriesgándome pero sin dejar de mirar hacia el mar... para que cuando se venga la marea... logre alejarme lo suficiente de aquella piedra. De todas formas, es posible que la marea nunca llegue y el riesgo que habré tomado será satisfacción ahora.
Otra forma posible de sobrevivir, es ponerme encima de la piedra... que ella me dé el tiempo suficiente para volver a escapar de la marea... pero esto acarrearía muchos malos sentimientos y sufrimiento... así que optaré mientras pueda por no hacerlo.
Otro asunto que en la actualidad es un tanto problemático para mí es la diferencia. Nadie entiende lo que es diferente, no obstante lo misterioso y extraño atrae. Ser diferente en cualquier aspecto hace que uno tenga que hacer un esfuerzo para entender al resto, no porque le parezca que lo que uno es es lo correcto, si no porque algo o alguien medianamente extraño puede cambiar parte de lo que uno piensa, de la forma en la que ve las cosas, o de que hace lo que hace. Es aquí cuando se ve la influencia que ciertas personas tienen en otras y como la mayoría de veces no es algo bueno, debido a que las características que primero se adaptan o adquieren de la otra persona son las más llamativas, pero no siempre las más benéficas, para el resto o para sí mismo, convirtiendo la influencia en una perversión de una manera u otra.
Jamás en el tiempo que llevo con sentido común, he tenido problemas por dejarme influenciar, al contrario, soy poco influenciable hasta el punto de que no cambio mucho aunque las personas a mi alrededor sufran con eso y necesiten el cambio. Puede que suene algo arrogante pero ¿a quién le interesa como sea yo mientras no me meta en la vida de nadie y no ocasione más problemas de los que son estrictamente debidos? Por este pensamiento, sé que los defectos de alguien con quien tenga una relación cualquiera no se me "pegarán" pero si me afectarán porque seré yo quién tenga que aguantarlos en cualquier contexto.
¿Qué significa todo esto?
Que de ahora en adelante tomaré riesgos pero siempre teniendo en cuenta que tengo mis propios salvavidas que lograrán sacarme de la mayoría de los apuros y problemas que se originan por mis actos o de los otros. Que tengo que aprender a aceptar a una persona con defectos y todo, pues no puedo pretender cambiar, o mejor dicho, modelar a alguien a mi antojo a través de la relación que haya.
Creo que hay que vivir la vida... aceptando los riesgos que valen la pena y que luego permitan obtener mayores recompensas, y sin darle importancia a lo que fue o lo que pudo ser.
Como dicen por ahí "Solo baila todo va a estar bien da da doo doot solo baila", en otras palabras disfruta la vida sin preocuparte de más y sin intentar modificar lo que los otros son.
Además, esta es la realidad que de alguna forma nos tocó aceptar y vivir, a pesar de que se haya ido forjando desde las vidas nuestros antepasados y lo que nosotros mismos decidimos sobre lo que somos o queremos ser.
miércoles, 16 de junio de 2010
Nuevamente la empatía. Además de la falsa baja autoestima, el orgullo y la dependencia del amor.
El viernes fue un día extraño... No sé que quería hacer... Pero empecé a sentirme lo peor del mundo... ¿Acaso para qué sirvo? No soy útil, no tengo cualidades, no soy nadie... Es posible que fuera que quisiera saber quién me quería de verdad haciéndome el sufrido... Esto lo digo pensando como Alec... del otro lado puedo pensar que es debido a que muchas cosas que pensé iban a ser exactamente como las deseaba no salieron así; salieron de una forma inesperada, que logró desestabilizar el equilibrio que yo mismo había establecido para ellas.
¿Acaso no puedo confiar en mis capacidades? ¿Estaba confiando en habilidades ajenas o imaginarias? No... la realidad es que mi egocentrismo y arrogancia lograron finalmente obstaculizar mis propias fortalezas... Creerme lo mejor en algo hizo que perdiera el objetivo de demostrarlo y empezara solo a decirlo sin haber hecho nada para apoyar mi arrogancia.
El resultado, perder... no por ignorante si no por prepotente... y no solo hablo de la materia, de Cálculo, si no también de la seguridad, de la confianza...
Sucedió como si hubiera sido una hilera de fichas de dominó que se tumban una a la otra...
Cada cosa empezó a caer, sin yo poder detenerlo... todas dependían de mi inteligencia... de mi excesiva confianza en ella y de sus resultados efectivos.
Ahora sé que no solo soy inteligencia. Descubrí que el orgullo es saber apreciar las características, habilidades y cualidades que uno tiene... aceptando sus propios defectos y errores... y utilizando todas ellas para ser mejor, sin basarse únicamente en una sola cualidad. Por esto se renovó mi orgullo, como un ave fénix para reafirmarme. También soy sentimental y no es nada malo serlo. Pero no puedo dejarme llevar de lo que los demás sienten... todo mundo puede estar sintiendo algo diferente y yo no puedo ponerme de solidario a tomar los sentimientos de todos. A veces es bueno saber lo que los otros sienten pero nunca es bueno perder la libertad de emociones por eso ni confundir sensaciones ajenas con las propias.
Trabajo en eso, trato de bloquear lo que no me importa... pero no siempre es posible. Además, siempre cabe la posibilidad de que no sea empático y sea algo psicológico, que cuando escuche de un sentimiento lo reproduzca solo para saber que se siente o que pasa con la persona en cuestión... De cualquier manera, tengo que aprender a controlarlo, a solo sentir lo mío si quiero y ver lo que los otros sienten cuando desee también.
Sin embargo, la dependencia de las emociones no es la única que me preocupa. La dependencia de amar nuevamente vuelve al juego... Yo no puedo dejar de pensar en esa persona, aunque no esté enamorado de ella. Amar es diferente a estar enamorado. Es posible amar a alguien de una manera no romántica y aún así depender de ella. Detesto ser dependiente pero la amo, necesito saber que le pasa y qué piensa de lo que me pasa, si no me preocuparé por lo que le pueda suceder mientras no haya tenido noticias de ella. Creo que siempre me pasará eso... por ser Cáncer y mi ascendente Leo, el amor será algo demasiado importante para mí.
Ahora solo espero que las cosas que me pasen tengan un desarrollo favorable, que no vayan a ser vanas esperanzas, que no acaben conmigo y que sea capaz de tomar los riesgos necesarios para ser feliz, como soy y con quienes más quiero.
¿Acaso no puedo confiar en mis capacidades? ¿Estaba confiando en habilidades ajenas o imaginarias? No... la realidad es que mi egocentrismo y arrogancia lograron finalmente obstaculizar mis propias fortalezas... Creerme lo mejor en algo hizo que perdiera el objetivo de demostrarlo y empezara solo a decirlo sin haber hecho nada para apoyar mi arrogancia.
El resultado, perder... no por ignorante si no por prepotente... y no solo hablo de la materia, de Cálculo, si no también de la seguridad, de la confianza...
Sucedió como si hubiera sido una hilera de fichas de dominó que se tumban una a la otra...
Cada cosa empezó a caer, sin yo poder detenerlo... todas dependían de mi inteligencia... de mi excesiva confianza en ella y de sus resultados efectivos.
Ahora sé que no solo soy inteligencia. Descubrí que el orgullo es saber apreciar las características, habilidades y cualidades que uno tiene... aceptando sus propios defectos y errores... y utilizando todas ellas para ser mejor, sin basarse únicamente en una sola cualidad. Por esto se renovó mi orgullo, como un ave fénix para reafirmarme. También soy sentimental y no es nada malo serlo. Pero no puedo dejarme llevar de lo que los demás sienten... todo mundo puede estar sintiendo algo diferente y yo no puedo ponerme de solidario a tomar los sentimientos de todos. A veces es bueno saber lo que los otros sienten pero nunca es bueno perder la libertad de emociones por eso ni confundir sensaciones ajenas con las propias.
Trabajo en eso, trato de bloquear lo que no me importa... pero no siempre es posible. Además, siempre cabe la posibilidad de que no sea empático y sea algo psicológico, que cuando escuche de un sentimiento lo reproduzca solo para saber que se siente o que pasa con la persona en cuestión... De cualquier manera, tengo que aprender a controlarlo, a solo sentir lo mío si quiero y ver lo que los otros sienten cuando desee también.
Sin embargo, la dependencia de las emociones no es la única que me preocupa. La dependencia de amar nuevamente vuelve al juego... Yo no puedo dejar de pensar en esa persona, aunque no esté enamorado de ella. Amar es diferente a estar enamorado. Es posible amar a alguien de una manera no romántica y aún así depender de ella. Detesto ser dependiente pero la amo, necesito saber que le pasa y qué piensa de lo que me pasa, si no me preocuparé por lo que le pueda suceder mientras no haya tenido noticias de ella. Creo que siempre me pasará eso... por ser Cáncer y mi ascendente Leo, el amor será algo demasiado importante para mí.
Ahora solo espero que las cosas que me pasen tengan un desarrollo favorable, que no vayan a ser vanas esperanzas, que no acaben conmigo y que sea capaz de tomar los riesgos necesarios para ser feliz, como soy y con quienes más quiero.
lunes, 7 de junio de 2010
Autodestruyendo mi orgullo
Siempre he pensado que mi orgullo es, de alguna forma, una hilera de muros naturales que me rodea y protege de alguna manera u otra de lo que me pueda dañar. Estas construcciones eran fuertes con bases bien establecidas... es decir, eran un orgullo real por lo que era y es mi más preciado tesoro: mis cualidades.
Todo el mundo ve las apariencias... esto es un aspecto fenomenológico... la primera impresión es muchas veces la que cuenta pero casi siempre es reemplazada por la originada por la relación interpersonal que pueda iniciarse entre las personas. En otras palabras, lo que se piensa al principio de alguien puede no importar ya más... cuando se empieza una relación con esa persona. Sin embargo, me he dado cuenta que hay ciertas personas que se empeñan en recordar el primer impacto que causó en ellas mi presencia, o, mejor dicho, la primera impresión que tuvieron de mí, que normalmente se basa en mi físico, manera de caminar, etc... fue de un muchacho superficial o gomelo... algo inocente y tonto, muy material y visual.
Puede que algunos de estos rasgos tengan que ver conmigo como persona, pero solo nublan y predisponen las relaciones entre los individuos. Asimismo pueden hacer pensar o dar por sentadas cosas de la persona; me refiero a que a partir de ella se puede formar una falsa personalidad de una persona.
Lo que la gente piense de mí, me da igual... o por lo menos, mi cordillera de orgullo hacía que ocurriera eso... Debido a lo que me ocurre, que no sale como pensé estaba saliendo, como lo quería, y a que esto se debe a que no soy o no tengo las habilidades para que salgan bien. Por lo tanto, no soy como creía que era... no represento lo que soy... si no probablemente lo que fui.
Perder la seguridad en mis cualidades, me hace cavar orificios en las bases de mis muros de orgullo, así no lo quiera. Permitiendo que se cuelen las opiniones de los otros como soldados, agravando mi pérdida de identidad. No obstante, de lejos los muros se ven iguales. Nadie se da cuenta que no sé quién soy... ni qué cualidades tengo... solo veo los defectos que son como pequeños explosivos puestos en los orificios para tumbar los muros de mi orgullo, haciéndome vulnerable a todo lo que la gente diga; haciéndome dudar de todo lo que pensé era.
Algo que de lo que no podré dudar es de lo que quiero en una relación de cualquier tipo y del por qué ser vegetariano, ya que estos dos aspectos están grabados en mí, como si fueran características netas y no podrán ser cambiados a menos que mi orden interior necesite un cambio reconstructivo desde cero, lo que creo no pasará por segunda vez.
En cuanto a mi supuesta habilidad psíquica, la empatía, siento que de alguna forma está fortaleciéndose pero no afecta mi estima favorablemente, indirectamente. Sentir lo que los demás están sintiendo, sea emocional, sentimental, o físicamente, nubla mis propias percepciones, obstaculizandome reafirmarme y sentir lo que quiero o debo sentir. Debo aprender a controlarla, o dejarla de lado, ignorando parte de mí, lo que posiblemente pueda originar una ruptura más "subterránea" y peligrosa en las defensas... En realidad, pienso desarrollarla para poderme permitir pensar en mis problemas a parte de los del resto, pero, mientras no recupere mi identidad, no creo que sea capaz de hacerlo.
He pensado en como la gente puede verme, como un orgulloso superficial... lo que no me gusta, es que piensan que soy orgulloso por mis características físicas, por como me visto y esas cosas, lo que es totalmente incierto, puede que me importe como me vea... pero nunca ha sido lo que más me importa o me gusta de mí mismo, siempre ha sido algo de segundo plano... Y no creo que ande alardeando por no ser feo. Aún así, el resto del mundo anda pensando eso... lo que en este momento sí me molesta.
Solo espero poder reafirmar mi yo, sin perder nada pero sin negar la posibilidad de que algo nuevo se adhiera a esa personalidad y ayude a restaurar mi estima, afectada por la pérdida de identidad y de orgullo.
Todo el mundo ve las apariencias... esto es un aspecto fenomenológico... la primera impresión es muchas veces la que cuenta pero casi siempre es reemplazada por la originada por la relación interpersonal que pueda iniciarse entre las personas. En otras palabras, lo que se piensa al principio de alguien puede no importar ya más... cuando se empieza una relación con esa persona. Sin embargo, me he dado cuenta que hay ciertas personas que se empeñan en recordar el primer impacto que causó en ellas mi presencia, o, mejor dicho, la primera impresión que tuvieron de mí, que normalmente se basa en mi físico, manera de caminar, etc... fue de un muchacho superficial o gomelo... algo inocente y tonto, muy material y visual.
Puede que algunos de estos rasgos tengan que ver conmigo como persona, pero solo nublan y predisponen las relaciones entre los individuos. Asimismo pueden hacer pensar o dar por sentadas cosas de la persona; me refiero a que a partir de ella se puede formar una falsa personalidad de una persona.
Lo que la gente piense de mí, me da igual... o por lo menos, mi cordillera de orgullo hacía que ocurriera eso... Debido a lo que me ocurre, que no sale como pensé estaba saliendo, como lo quería, y a que esto se debe a que no soy o no tengo las habilidades para que salgan bien. Por lo tanto, no soy como creía que era... no represento lo que soy... si no probablemente lo que fui.
Perder la seguridad en mis cualidades, me hace cavar orificios en las bases de mis muros de orgullo, así no lo quiera. Permitiendo que se cuelen las opiniones de los otros como soldados, agravando mi pérdida de identidad. No obstante, de lejos los muros se ven iguales. Nadie se da cuenta que no sé quién soy... ni qué cualidades tengo... solo veo los defectos que son como pequeños explosivos puestos en los orificios para tumbar los muros de mi orgullo, haciéndome vulnerable a todo lo que la gente diga; haciéndome dudar de todo lo que pensé era.
Algo que de lo que no podré dudar es de lo que quiero en una relación de cualquier tipo y del por qué ser vegetariano, ya que estos dos aspectos están grabados en mí, como si fueran características netas y no podrán ser cambiados a menos que mi orden interior necesite un cambio reconstructivo desde cero, lo que creo no pasará por segunda vez.
En cuanto a mi supuesta habilidad psíquica, la empatía, siento que de alguna forma está fortaleciéndose pero no afecta mi estima favorablemente, indirectamente. Sentir lo que los demás están sintiendo, sea emocional, sentimental, o físicamente, nubla mis propias percepciones, obstaculizandome reafirmarme y sentir lo que quiero o debo sentir. Debo aprender a controlarla, o dejarla de lado, ignorando parte de mí, lo que posiblemente pueda originar una ruptura más "subterránea" y peligrosa en las defensas... En realidad, pienso desarrollarla para poderme permitir pensar en mis problemas a parte de los del resto, pero, mientras no recupere mi identidad, no creo que sea capaz de hacerlo.
He pensado en como la gente puede verme, como un orgulloso superficial... lo que no me gusta, es que piensan que soy orgulloso por mis características físicas, por como me visto y esas cosas, lo que es totalmente incierto, puede que me importe como me vea... pero nunca ha sido lo que más me importa o me gusta de mí mismo, siempre ha sido algo de segundo plano... Y no creo que ande alardeando por no ser feo. Aún así, el resto del mundo anda pensando eso... lo que en este momento sí me molesta.
Solo espero poder reafirmar mi yo, sin perder nada pero sin negar la posibilidad de que algo nuevo se adhiera a esa personalidad y ayude a restaurar mi estima, afectada por la pérdida de identidad y de orgullo.
viernes, 14 de mayo de 2010
Empatía, falsas apariencias y cosas perfectas
Yo nunca veo televisión... No es que no me guste o que no haya nada que ver... simplemente no me dan ganas de ver. Además, no tengo televisor propio donde ver. Pero hace como 2 semanas, me senté a ver A&E... Estaban presentando uno de esos programas sobre fantasmas que a mí me gusta ver: Physic Kids. Muchas veces, siento algo de compasión por ellos, por lo que sufren por ser diferentes y por tener sus respectivas habilidades psíquicas, que no siempre se relacionan con el contacto con las ánimas. Este episodio lo demostraba. Habían dos hermanos, un adolescente y una niña; ella tenía la capacidad de divisar los fantasmas como pequeños puntos de luz, mientras que él sentía dolores, emociones y sentimientos de las otras personas. Esto me llamó la atención, pues él era incluso diferente a los otros.
Cuando hablaron con él, se aclaró que su habilidad era la empatía y podía sentir lo que su madre sentía debido a una enfermedad y esto lo distraía y cansaba mucho.
¿Qué tiene esto que ver conmigo?
Yo hubiera pensado que nada hasta cuando dijo que sentía emociones... la tristeza de su madre.
Inmediatamente me acordé de lo que pasó el sábado... estaba triste porque alguien cercano a mí lo estaba... y casualmente me dolía la cabeza sin razón aparente.
Luego, resultó que a mi abuela le dolía...
"Mmmm, hagamos de cuenta que fue coincidencia" pensé yo, pero recordé cuando una amiga de mi hermanita se murió... Fueron unos días en los que estuve triste hasta el punto de la melancolía. ¿Por qué? Ni yo lo sé. Mi justificación para eso fue que si yo sentía lo que mi hermana sentía era para que la carga de ella se repartiera y no fuera tan difícil superar ese sufrimiento. A nuestro parecer, así fue, y ocurrió lo mismo cuando fuí al velorio de mi bisabuela por parte de abuelo... Todo mundo estaba deprimido y demás y el sentimiento se me pegó aunque yo nunca la conocí mucho.
Como conclusión, saque que era empático. Sin embargo, la habilidad no estaría muy avanzada o estaría muy bien controlada, ya que no soy capaz de asimilar las emociones de todo el mundo que esté cerca, lo conozca o no, como el muchacho lo hace.
No creo que nadie entienda el miedo que me atormentó en ese momento... "¿Cómo es posible que no me haya dado cuenta antes? Sabía que era sensible pero no creía que tanto... Además, muchos problemas me puede acarrear ser así... Eso me haría más diferente al resto de la gente pero me podría volver loco." Asuntos de este estilo pasaron por mi mente...
Desde ese día, he logrado comprobar que a veces siento lo que otros, incluyendo dolores físicos y emocionales. No obstante, no siempre puedo justificar lo que siento a través de otros y relacionar todo con problemas ajenos. Este cuestionamiento me ha atormentado desde entonces, sin que pueda encontrarle una solución concreta y completamente confirmada...
Por otro lado, hace poco volví a entender mi indiferencia con la gente. Muchas personas son capaces de mostrar falsas apariencias con el fin de obtener beneficios. Algunas se hacen respetar y admirar, piden muchas cosas... yo les ayudo... y luego, a mis espaldas, se preguntan que hacer conmigo como si fuera un obstáculo u objeto estorboso que es mejor dejar en una esquina. Solo necesitan que los ayude, que haga lo que ellos deberían hacer para facilitarles la vida, mientras me ven de una manera érronea, nublada por prejuicios y CHISMES...
¡Qué palabra tan peligrosa! Tiene el poder suficiente para dañar y arreglar reputaciones, deteriorar la forma en la que se ve a una persona, crear odio, atracción, repudio e incluso aprecio hacia una persona. Para mí, no son cosa nueva... he sido objeto de muchísimos de ellos y he sido el promotor de algunos otros. La diferencia entre los que conciernen a mi persona y los que impulso, es que los que me atañen son muy trascendentales si llegan a oídos indebidos, mientras que los otros son pasajeros, e incluso yo mismo los desmiento.
Los chismes, o curiosas historias inventadas por señores/señoras muy entrometid@s, que me inventan son variados y he sabido de ellos por mi cuenta o por diferentes fuentes confiables. Injustificados, injustos y usualmente ridículos y contradictorios, estos pequeños virus han podido afectarme mucho cuando sé que la persona que los quiere confirmar, es alguien a quien aprecio y respeto, y yo pensaba que era recíproco. No debo poner atención a ellos pero es difícil, puesto que destrozan las imágenes que tengo de algunas personas.
La hipocresía unilateral me enfurece, pues solo una persona sabe lo que en realidad pasa mientras que la otra simplemente confía. No es que me parezca bueno la hipocresía recíproca, pero en la mayoría de los casos no hace daño si se llega a descubrir, o por lo menos hace un daño equivalente a ambas partes.
Dejando de lado este tema, la satisfacción me ha invadido... Me he percatado de las muchas cosas que me salen bien y de que tan original soy. Esto me hace sentir bien... es como darle cuerda a mi orgullo... XD. También, demuestra que hay que ser optimista, la naturaleza se encarga de que las cosas salgan bien aunque al principio parezca que van por caminos incorrectos o desfavorables y que las cosas malas sean más que las buenas... Hay que ver las cosas perfectas de la vida, o que desde nuestro punto de vista lo sean. Esto demuestra que todo puede cambiar y siempre mejorará. Sin embargo, es necesario colocarle empeño a lo que se hace, deba o quiera hacerse, para así sentirse muy satisfecho con uno mismo y su vida, sin tener en cuenta los inconvenientes usuales de ella.
Cuando hablaron con él, se aclaró que su habilidad era la empatía y podía sentir lo que su madre sentía debido a una enfermedad y esto lo distraía y cansaba mucho.
¿Qué tiene esto que ver conmigo?
Yo hubiera pensado que nada hasta cuando dijo que sentía emociones... la tristeza de su madre.
Inmediatamente me acordé de lo que pasó el sábado... estaba triste porque alguien cercano a mí lo estaba... y casualmente me dolía la cabeza sin razón aparente.
Luego, resultó que a mi abuela le dolía...
"Mmmm, hagamos de cuenta que fue coincidencia" pensé yo, pero recordé cuando una amiga de mi hermanita se murió... Fueron unos días en los que estuve triste hasta el punto de la melancolía. ¿Por qué? Ni yo lo sé. Mi justificación para eso fue que si yo sentía lo que mi hermana sentía era para que la carga de ella se repartiera y no fuera tan difícil superar ese sufrimiento. A nuestro parecer, así fue, y ocurrió lo mismo cuando fuí al velorio de mi bisabuela por parte de abuelo... Todo mundo estaba deprimido y demás y el sentimiento se me pegó aunque yo nunca la conocí mucho.
Como conclusión, saque que era empático. Sin embargo, la habilidad no estaría muy avanzada o estaría muy bien controlada, ya que no soy capaz de asimilar las emociones de todo el mundo que esté cerca, lo conozca o no, como el muchacho lo hace.
No creo que nadie entienda el miedo que me atormentó en ese momento... "¿Cómo es posible que no me haya dado cuenta antes? Sabía que era sensible pero no creía que tanto... Además, muchos problemas me puede acarrear ser así... Eso me haría más diferente al resto de la gente pero me podría volver loco." Asuntos de este estilo pasaron por mi mente...
Desde ese día, he logrado comprobar que a veces siento lo que otros, incluyendo dolores físicos y emocionales. No obstante, no siempre puedo justificar lo que siento a través de otros y relacionar todo con problemas ajenos. Este cuestionamiento me ha atormentado desde entonces, sin que pueda encontrarle una solución concreta y completamente confirmada...
Por otro lado, hace poco volví a entender mi indiferencia con la gente. Muchas personas son capaces de mostrar falsas apariencias con el fin de obtener beneficios. Algunas se hacen respetar y admirar, piden muchas cosas... yo les ayudo... y luego, a mis espaldas, se preguntan que hacer conmigo como si fuera un obstáculo u objeto estorboso que es mejor dejar en una esquina. Solo necesitan que los ayude, que haga lo que ellos deberían hacer para facilitarles la vida, mientras me ven de una manera érronea, nublada por prejuicios y CHISMES...
¡Qué palabra tan peligrosa! Tiene el poder suficiente para dañar y arreglar reputaciones, deteriorar la forma en la que se ve a una persona, crear odio, atracción, repudio e incluso aprecio hacia una persona. Para mí, no son cosa nueva... he sido objeto de muchísimos de ellos y he sido el promotor de algunos otros. La diferencia entre los que conciernen a mi persona y los que impulso, es que los que me atañen son muy trascendentales si llegan a oídos indebidos, mientras que los otros son pasajeros, e incluso yo mismo los desmiento.
Los chismes, o curiosas historias inventadas por señores/señoras muy entrometid@s, que me inventan son variados y he sabido de ellos por mi cuenta o por diferentes fuentes confiables. Injustificados, injustos y usualmente ridículos y contradictorios, estos pequeños virus han podido afectarme mucho cuando sé que la persona que los quiere confirmar, es alguien a quien aprecio y respeto, y yo pensaba que era recíproco. No debo poner atención a ellos pero es difícil, puesto que destrozan las imágenes que tengo de algunas personas.
La hipocresía unilateral me enfurece, pues solo una persona sabe lo que en realidad pasa mientras que la otra simplemente confía. No es que me parezca bueno la hipocresía recíproca, pero en la mayoría de los casos no hace daño si se llega a descubrir, o por lo menos hace un daño equivalente a ambas partes.
Dejando de lado este tema, la satisfacción me ha invadido... Me he percatado de las muchas cosas que me salen bien y de que tan original soy. Esto me hace sentir bien... es como darle cuerda a mi orgullo... XD. También, demuestra que hay que ser optimista, la naturaleza se encarga de que las cosas salgan bien aunque al principio parezca que van por caminos incorrectos o desfavorables y que las cosas malas sean más que las buenas... Hay que ver las cosas perfectas de la vida, o que desde nuestro punto de vista lo sean. Esto demuestra que todo puede cambiar y siempre mejorará. Sin embargo, es necesario colocarle empeño a lo que se hace, deba o quiera hacerse, para así sentirse muy satisfecho con uno mismo y su vida, sin tener en cuenta los inconvenientes usuales de ella.
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